revista digital

43

septiembre – diciembre 2021
Entrevista realizada al doctor Guillermo Fajardo 1 1. See reference Hide reference 1 Entrevista realizada por Patricio Juárez Lucas, jefe de Departamento de Archivo Histórico, y Román Moreno Soto, coordinador del CEDIF-CNPPCF, el 26 de octubre de 2021 en modalidad virtual, a través de una videoconferencia en la plataforma Zoom. Contacto: pjuarezl@cultura.gob.mx
Román Moreno Soto, Patricio Juárez Lucas

Román Moreno Soto (RMS): ¿Cuál es su nombre completo?

Guillermo Fajardo Ortiz (GFO).

RMS: ¿Dónde nació usted y en qué año?

GFO: Yo ya soy un ruco, un dinosaurio, nací un 20 de enero de 1937 en la Ciudad de México, es decir, ya estoy más cerca de los 91, ya estoy pasando los 90.

RMS: ¿Quiénes fueron sus padres?

GFO: Mi padre fue Guillermo Fajardo Tapia, él trabajó en el periódico El Universal como linotipista básico, cuando era una actividad que requería ciertos conocimientos, tanto de gramática como de ortografía y de sintaxis. Él nació precisamente en la ciudad de Puebla, razón por lo que conocí, íbamos constantemente a Puebla. Claro, eso hace muchos años, y mi madre se llamó Otilia Ortiz de Fajardo, ella era de Guadalajara, Jalisco.

RMS: ¿Dónde vivió usted su infancia?

GFO: Esencialmente viví a dos cuadras del Monumento a la Revolución, en la calle de Ponciano Arriaga. En ese tiempo México era muy pequeñito, los medios de comunicación no eran fáciles y yo podría decir que salir del centro era salir a la provincia. Inclusive ir a Xochimilco, ir a San Ángel, ir a Tlalpan era ya hacer un viaje en esa época, era una especie de excursión, por la forma de comunicación en México de esa época.

RMS: ¿O sea que usted vivía en la colonia Tabacalera?

GFO: En la colonia Tabacalera, exactamente.

RMS: Una colonia muy cercana al centro ferroviario de la Ciudad de México de aquella época.

GFO:, pues yo estaba a tres cuadras de la estación de Buenavista, que también era una diversión para nosotros como niños. Digo nosotros, contando a mis hermanos. Ir a ver la llegada y la salida de los ferrocarriles, cuando iban a Puebla, cuando iban a Veracruz, cuando íbamos a ver la salida de los trenes a esa antigua estación, entonces, hablar¡ de todo eso me trae mucha nostalgia, me trae muchos recuerdos.

RMS: ¿Cuántos hermanos tuvo usted?

GFO: Dos, uno Enrique, que murió a una temprana edad, de 33 años, que básicamente se dedicó al periodismo, en el periódico El Universal, y tuvo varios puestos, no sólo en el periódico, sino fuera del periódico en relación con su actividad, que era el periodismo; y mi otro hermano Sergio, que es un año menor que yo, se ha dedicado también a actividades de difusión, en las actividades naturalmente de radio, y yo, que me dediqué a la medicina.

RMS: Sobre eso, ¿en qué universidad estudió Medicina?

GFO: Mire, yo entré a la Preparatoria en el año de 1946, y estuve dos años en la Preparatoria. En esa época la preparatoria duraba dos años, estuve el año de 1946 y 1947, y en el año de 1948 entré a la antigua Facultad de Medicina, cuando estaba en el centro de la ciudad y allí, en la antigua facultad, hasta 1953, 54, estuve en la facultad y los diversos hospitales, como eran el Hospital General, el Hospital Juárez, el Hospital Colonia, el Hospital Morelos, esa fue mi vida estudiantil. Posteriormente, salí yo a hacer mi servicio social, precisamente en Puebla, en un pueblito que se llama Ajalpan, cerca de Tehuacán. Allí tuve la oportunidad de conocer cómo es el pueblo mexicano, cómo es el campesino, cómo vivía, qué pobrezas tenía, qué carencias tenía, a pesar de que las autoridades estaban haciendo mucho. Existía una escuela primaria, una vía de comunicación, no muy buena, con Tehuacán, y yo viajaba de México a Tehuacán y de Tehuacán me transportaba yo a Ajalpan, donde viví años diferentes para mí, por ciertas carencias. Digamos ciertas carencias, la iluminación, la luz, la electricidad, la escasez de agua, la falta de buenas vías de comunicación, pero yo creo que en esa época para las personas que básicamente habíamos vivido en la ciudad, que no conocíamos la vida del campo, pasar seis meses es buena experiencia: conocer otras personas, otra forma de vida, otra forma de ser, otra forma de alimentación… Fue excelente haber vivido allí.

RMS: Y después de toda esa experiencia que nos comenta, ¿cómo fue su ingreso a Ferrocarriles Nacionales de México (FNM)?

GFO: Conocí el Hospital colonia, conocía la forma de pensar de ciertos líderesEn el Hospital Colonia se admitían estudiantes de Medicina para recibir una sigantura, tenían médicos internos, médicos practicantes, y en la planta del hospital, en el último piso la residencia de primera para los médicos residentes. Es decir, el hospital no solamente era un centro de atención médica propiamente dicho, sino un centro de enseñanza, en particular para la Universidad Nacional Autónoma de México, y sirvió mucho para esa actividad docente. El equipo, de primera, sorprendía a los muchachos, los pasantes, los estudiantes deseábamos ir al Colonia, porque íbamos a aprender, íbamos a hacer cosas.

RMS: Entonces había una liga, una relación entre FNM y la UNAM

GFO: Naturalmente que existía una relación, yo no sé en esa época si era una relación oficial, digamos, a través de algún documento, pero sí una relación de tradición, una cuestión que se consideraba natural para la universidad, tanto para la Facultad de Medicina, como para el hospital, y, naturalmente, el hospital no sólo tuvo que profesores, médicos muy buenos, sino que fueron profesores trascendentes para la formación de médicos. Y aquí, permítame decirle otra cosa que me viene a la memoria, no sé en qué año hubo un accidente ferroviario importante, y yo estaba en la Subdirección del hospital, en la Superintendencia y me hablaron por teléfono, no existían aún los celulares, y me hablaron por teléfono local, que había habido un problema ferroviario cerca de la Ciudad de México y que iban a llegar muchos pacientes, e inmediatamente reuní al personal que había allí, a médicos, a residentes, le hablamos a los médicos que pudimos localizar de base para atender a tantos, pues llegaron infinidad de pacientes lesionados, heridos por el accidente, y yo recuerdo también, tengo en la memoria, que un médico se metió a la sala de operaciones a determinada hora del día y no salió de la sala de operaciones sino hasta dos días después de estar operando, y salió con los pies hinchados de tanto tiempo que estuvo en la sala de operaciones, en los actos quirúrgicos. Eso habla de responsabilidad, de la sensibilidad que se tenía, del cariño que se tenía hacia el hospital y que se tenía hacia los pacientes.

RMS: Sobre esta cuestión que hace referente a un accidente y algunas de las cosas que atendían hacia los trabajadores y las trabajadoras ferrocarrileras, ¿recuerda cuáles eran las enfermedades más comunes que se atendían allí, para esta comunidad?

GFO: Mire, yo diría que las enfermedades comunes, las enfermedades habituales. No eran diferentes al resto de la población, naturalmente se atendían parturientas del servicio de obstetricia, que era también de primera, tenía médicos excelentes muy bien calificados. Pues yo diría que el resto de los problemas eran los problemas que vivía naturalmente la población mexicana, y naturalmente había también una sección de traumatología, de ortopedia, para tratar a los trabajadores que habían sufrido algún accidente en sus labores habituales, pero las enfermedades en común de la población rural no eran diferentes. Y también, déjeme contarle una cosa que me viene a la memoria, por ejemplo, finalmente el Hospital Colonia sólo era para trabajadores, sólo para el personal que laboraba directamente en ferrocarriles, después se amplió a toda la familia. Entonces, también recuerdo que eso empezó a causar que se contratara más personal, médico y paramédico, pero también fue una satisfacción tener una visión más amplia y más grande de lo que pasaba, no sólo a los trabajadores, sino con toda su familia.

RMS: Y eso que comenta, ¿cuándo se da la ampliación de la atención, no solamente del trabajador ferrocarrilero sino su familia? Esa perspectiva ya como de seguridad social integral, ¿formó parte del modelo en la gestión del hospital, como una política de la administración del hospital? ¿o cómo se fue dando? Sobre la experiencia que usted tuvo, ¿cómo se fueron estableciendo las directrices del modelo de atención dentro del hospital?

GFO: De manera personal, yo pienso que el hospital de los ferrocarriles, sus atenciones médicas, fue una avanzada previa al Seguro Social (IMSS), porque se empezó a abarcar, se empezó a atender, se empezó a asistir, a darle servicio a los trabajadores, con ciertas cuotas también de los trabajadores. Entonces, sí podemos considerar al Hospital Colonia, y quizás a los otros hospitales que tuvo FNM, como unos precursores, unos antecedentes de la seguridad social en México, al abarcar a la familia también, pues ya fue otro tipo de atención. Había pensado que me preguntaría si había ejercido de manera particular. Nunca ejercí de manera particular, siempre he trabajado en las instituciones de la sociedad.

PJL: Ahora me gustaría saber, cuando desaparece el servicio médico ferroviario y pasan al Seguro Social, ¿usted en dónde estaba?

GFO. Yo ya no trabajaba directamente en el hospital sino, ya no recuerdo cuál era mi nombramiento, pero era una especie de asesor, de visitante, de conversar con las autoridades y recomendar ciertas actividades.

PJL: Y en la estructura de FNM, ¿desde qué nivel empezó usted, o cuál fue su primera asignación?

GFO: Siempre fue mi actividad médico-directiva, médico-administrativa, nunca fue la atención directa de los pacientes, aunque yo estaba muy atento a que se les atendiera bien a los pacientes, que las historias clínicas estuvieran completas de cada paciente, pues era mi actividad: que cada paciente fuera bien atendido en todos los sentidos, que la enfermería, limpieza, ropa, vestido, todo, y creo que el Hospital Colonia en esa época fue un ejemplo de buenas atenciones y de buenos servicios, integralmente.

PJL: Entonces, ¿usted gestionaba la asignación de los médicos, tanto los viajeros como los residentes en el sistema ferroviario?

GFO:, claro. Naturalmente se solicitaban, se pedían, se requería el número de médicos residentes de acuerdo con las necesidades, de acuerdo con la capacidad del hospital. Yo no recuerdo que tuviéramos más de quince o veinte médicos residentes y, entre ellos, los que eran médicos internos, que también vivían en esa época en el hospital. Y cuando empezó a desaparecer el hospital fue cerca del temblor de 1985, del terremoto del 85. Fue cuando se empezó a evacuar el hospital, se empezaron a mandar los pacientes a los hospitales del Seguro Social, cuando a los médicos y el resto del personal se les asignó a otras actividades del IMSS. Yo creo que algunas personas renunciaron o pidieron su jubilación, pero eso ya no lo puedo asegurar, pero sí que el hospital, en un momento dado, quedó vacío y como yo dije en alguna ocasión quedaron las camas vacías, sin personal, pero cuando ocurrió el temblor del 85, pues hubo que recurrir a lo que quedaba del hospital Colonia y allí se internaron por algún tiempo pacientes del Centro Médico Nacional (CMN) y quizá de otros hospitales. Tuvieron que internarlos provisionalmente, mientras se solucionaba la gravedad del temblor que destruyó prácticamente el CMN. Creo que, posteriormente de que estuvieron los pacientes, algún tiempo en el Hospital Colonia se trasladaron al hospital de la Raza, y seguramente a otros hospitales, pero fue la última actividad quizá médica del instituto. Es verdad que parte de lo que fue el Instituto, mejor digo de lo que fueron los servicios médicos de ferrocarriles, persisten, como ese servicio de fisioterapia de rehabilitación, que no sé si actualmente tenga ese nombre, pero también el servicio de rehabilitación, de hacer que el trabajador que había sufrido algún accidente fuera bien rehabilitado o fuera bien reacondicionado. También fue famoso por ser el precursor en ese tipo de actividades y creo que el Seguro Social sigue conservando esa idea de rehabilitación de lo que fue parte del Hospital Colonia. Fue un ejemplo para todo México, lo que se hacía en el Hospital Colonia para rehabilitar a los enfermos que habían sufrido algún accidente, algún traumatismo durante su actividad y se me había olvidado, no lo tengo en la memoria, hace ya tantos años que pasó esto.

PJL: Recurriendo de nuevo a su memoria doctor, ¿cuál era la relación entre el Hospital Colonia y el Hospital de San Fernando?

GFO: Yo creo que muy buena, quizá los pacientes llegaban primero al Hospital Colonia, se les diagnosticaba y se les canalizaba al hospital de Tlalpan, o bien, cuando los pacientes venían de otras partes de la República mexicana iban directamente al hospital de Tlalpan a internarse, allí no puedo juzgar ni puedo decirle lo que ocurría, porque no estuve adentrado de lo que hacía la institución.

PJL: Entonces, no sólo era para los trabajadores ferrocarrileros, sino que también era para la población abierta, el San Fernando

GFO: Era una buena relación, tanto en lo profesional como laboral, como de comunicación, como de servicio. Eso sí, si el hospital de Tlalpan necesitaba alguna consulta, ya sea que se trasladara al paciente al Colonia para que lo atendieran, o iban los médicos al hospital de Tlalpan para que se les atendiera. Lo que yo no sé es qué pasó con el resto de los hospitales que tenía FNM en el resto de la República, indudablemente, pasaron al Seguro Social, pero algunos se conservaron como tales o se convirtieron también en oficinas administrativas o se les dió otro destino. Es una actividad que sería bonito investigar, qué pasó con el resto de los hospitales de los FNM, ¿se conservaron como tales?, ¿se convirtieron en oficinas?, ¿desaparecieron o que pasó con ellos? Y también sería muy interesante saber cuántas personas del área médica, y cuando digo del área médica no sólo me refiero a los médicos sino a las enfermeras, a los técnicos, siguieron como tales en el Seguro Social o qué pasó con ellos.

PJL: Volviendo a lo del sistema ferroviario, ¿usted desde el Hospital Colonia gestionaba todos los doctores o los asesoraba?

GFO: Yo diría que era parte de la gran estructura que tenía el hospital. Había otras autoridades y otras personas, yo era un colaborador más, que nos entendíamos muy bien. Era una cosa buena, pero ahora me viene a la memoria que cuando yo estuve en el Colonia, en los primeros meses, de mis primeros años, no recuerdo cuándo fue, pero ocurrió un conflicto entre la empresa y los trabajadores del sindicato. Recuerdo que muchos trabajadores estaban descontentos, no sé por qué, no recuerdo por qué condiciones. Y en el hospital sí aparecían pintas en contra de las autoridades de los ferrocarriles, pero nosotros en medicina, pues éramos desatendidos a lo que ocurriera, nuestra obligación era la atención médica y lo demás ya dependía de otras circunstancias. La actividad médica, durante ese tiempo, continuó siendo muy buena a pesar de estar la situación difícil, yo diría la situación política sindical difícil. Y también había pintas en contra de las autoridades médicas, y yo puedo decirle con toda franqueza que yo no conocí o nunca vi una pinta en el elevador, en las paredes en contra mía, nunca, ni favorable ni negativa, nunca vi nada en relación a mi persona.

PJL: En cuanto a su trayectoria dentro de Ferrocarriles, ¿siempre estuvo en el Hospital Colonia?

GFO: Siempre estuve en el Colonia, siempre, aunque hubo ocasiones en muchos hospitales, pero mi actividad básica era en el Hospital Colonia. No sólo en el día, también en la tarde, en la noche, a la hora que se necesitara. Cada que me necesitaban, o yo pensaba que tenía que estar, allí estaba, inclusive en un momento dado, recuerdo que tuve que quedarme algunas noches allí, en el hospital, porque era necesario para cubrir alguna actividad.

PJL: Usted en aquel tiempo tenía en su oficina del Colonia, la comunicación que hacía con las demás divisiones en el interior del país ¿cómo lo hacía usted, mediante teléfono, mediante telégrafo o cómo era la comunicación?

GFO:jese que con la pregunta que usted me hace, déjeme decirle dos cosas. Por una parte, la comunicación era telefónica de tipo convencional, pero también teníamos un sistema de llamador eléctrico, por si se nos buscaba o se nos necesitaba en alguna parte, o nosotros necesitábamos localizar a una persona, un paciente, lo hacíamos por ese medio, que por esa época era novedoso también. Creo que en el Hospital Colonia fue donde se implantó ese método de localización al personal. Sí le digo que hay tantas cosas que quizá, me llevaría más tiempo para pensar lo que hacía el Hospital Colonia, repito, la batería estaba en la parte baja del sótano y entrando al Hospital Colonia a la derecha estaba la farmacia, una gran farmacia que yo no recuerdo para esa época que haya carecido de medicamentos, tanto para los pacientes de consulta externa como para los pacientes que estaban internados en el hospital, nunca recuerdo que hayamos solicitado medicinas a otro hospital o hayamos tenido dificultades para conseguir medicinas. Claro, eso hace tanto tiempo que la medicina y los medicamentos eran de otra naturaleza.

PJL: Volviendo a lo mismo, al sistema sanitario de ferrocarriles, ¿desde dónde se gestionaban o desde dónde se mandaban los hospitales campamento?, ¿desde el Hospital Colonia o desde otra dirección de ferrocarriles?

GFO: Yo no recuerdo esos hospitales que usted menciona, deben haber existido, pero yo no los recuerdo, francamente.

PJL: ¿En qué momento dejó usted su cercanía con ferrocarriles, o siguió usted después del 95, 97?

GFO: Yo diría que mi despedida, si así la podríamos llamar, fue una despedida gradual, no fue una forma tajante, fue poco a poquito. No me despegué yo totalmente del hospital, le repito, lo conocí hasta su desaparición. También recuerdo que el Servicio de Radiología era también un ejemplo, el servicio de radioterapia fue uno de los primeros que se estableció en México, y le reitero lo que he dicho tantas veces, fue una pena, una tristeza, una pérdida, haber perdido ese hospital, haberlo convertido en oficinas. Yo creo, yo pienso que a pesar de lo que ha pasado, el tiempo que ha pasado, ese edificio todavía podía reconvertirse en hospital por la planeación que tuvo. Fue una planeación de avanzada, de primera. Yo pienso que es lamentable que se hagan oficinas administrativas de un hospital, que eso sí no lo viví, pero lo recuerdo, que el embajador de Estados Unidos una vez dijo que si algún día se enfermaba, a él le gustaría internarse en el Hospital Colonia, así de tanta categoría, de tanta importancia, de tanta trascendencia era el hospital.

PJL: Volviendo a lo de su actividad y su relación con ferrocarriles ¿tiene usted documentación desde su ingreso, es decir, su historia ferroviaria, documentos, fotografías o algo así?

GFO: Es una actividad histórica la que me ha gustado y como ustedes saben, he escrito mucho acerca de la historia de los hospitales de ferrocarriles. Desde sus primeras actividades médicas hasta la desaparición de los servicios médicos del Colonia. Yo tuve, por diversas circunstancias, conocí, tuve en mis manos documentos de cómo se inició el Hospital Colonia. Existía allí, en el Hospital Colonia, también por su cercanía con las oficinas centrales o principales del área médica, un área donde estaban los archivos, y allírecurría mucho a ellos para saber muchas cosas, cuando estaba en el hospital: dónde se fundaron por una parte. Por otra parte, antes de que existieran los FNM existían varias compañías extranjeras, que eran las que manejaban los hospitales. Entonces, las compañías tenían sus hospitales y después su unieron todas las compañías hasta formar los FNM, y había información de dónde estaban localizados esos hospitales. Yo tampoco sé si todavía existan los archivos de lo que fueron los servicios médicos, pero también sería muy interesante reconocer las características de los hospitales. Lo que también recuerdo es haber leído que la mayoría de los hospitales en sus inicios, en el siglo XIX, eran manejados por médicos americanos, había pocos médicos mexicanos, pero sería muy interesante, le digo, hacer la historia de los servicios médicos de los FNM.

PJL: Cuando se desmanteló el Hospital Colonia, ¿a dónde cree usted que concentraron su instrumental, así como esos archivos que usted señala?, ¿cuál fue su destino?

GFO: Tampoco tengo idea dónde puedan estar. No tengo idea si fueron llevados al IMSS o se concentraron en otra parte ,o fueron destruidos. No sé, no tengo idea.

PJL: Pero si, posiblemente, nos podría indicar la ruta que hayan tomado, ¿quizá se hayan concentrado en el IMSS?

GFO: Ahorita me viene un pensamiento: esos archivos pudieran estar en el Archivo General de la Nación (AGN), posiblemente, o estarán en cada ciudad donde existían los ferrocarriles. También sería muy interesante conocer, recordar quiénes fueron los médicos iniciales, los médicos que estuvieron en los diferentes hospitales de los ferrocarriles, no sólo en el Colonia, claro que yo conocí a muchos en el Colonia, pero quiénes estuvieron en Puebla, quiénes estuvieron en Monterrey, etc., que pasó con ellos, se me hace muy interesante también escribir esa historia.

PJL:, esa parte de la memoria que estamos tratando de reconstruir y usted ya nos está compartiendo algunas partes. En ese sentido, le pregunto: ¿Cuáles fueron las razones por las que no se desprendió totalmente de ferrocarriles, como dice usted, no de manera brusca sino poco a poco?

GFO: Por dos razones, una, porque me gustaba el sistema de ferrocarriles, y segunda, por las amistades que hice yo en los servicios médicos. Yo los seguía visitando, les seguía comentando, etc. También recuerdo que, ya no siendo yo funcionario del Hospital Colonia, que unos médicos norteamericanos que visitaron el hospital entonces también me pidieron apoyo para que yo estuviera con ellos y les enseñara lo que era el hospital, y les recordara y les hiciera saber más o menos cómo era la red ferroviaria, en particular de los hospitales.

PJL: Después del Hospital Colonia, ¿cuál cree usted que haya sido la más importante institución médica o centro médico de ferrocarriles, tanto en magnitud como en la capacidad de atender a la población ferroviaria?

GFO: Desde luego que el IMSS, fue y ha sido la institución médica más importante del país, y no sólo del país. Yo creo que es la institución más grande. No creo, estoy seguro que es la institución médica más importante de nuestro país, ejemplar. Es tradicional, es bien conocido todo lo que está haciendo el IMSS, la cobertura, sus servicios ubicados en todo el país.

PJL: En los estados, en su tiempo, cuando estaba usted en el Colonia, ¿cuál cree que haya tenido las dimensiones del Colonia?, ¿o todos iban al Hospital Colonia para una atención de tercer nivel?

GFO: El Hospital Colonia también era de concentración cuando no podía resolverse un problema en algún estado. Cuando no había las posibilidades, no había los recursos, los trabajadores eran llevados al Hospital Colonia, porque había allí todas las especialidades médicas. Naturalmente, los hospitales que existían en los estados eran más pequeños, tenían menor capacidad.

PJL: ¿Cuál cree usted que sea su mayor logro o su actividad más notoria durante el tiempo que estuvo usted en ferrocarriles?

GFO: No es fácil hablar acerca de uno mismo, pero yo creo que mi actividad fue profesional, fue una actividad digna, una actividad ética, una actividad moral al acercarnos a los pacientes, a algunos directamente. No verlos como una máquina o como un aparato, sino como una persona más que tiene necesidades, no sólo médicas, sino también de otro tipo. Y yo creo que esto, que estoy mencionando, no sólo lo puedo referir a mi persona sino a gran parte del personal, recuerdo la entrega, el cariño, la pasión que tenía el personal por los pacientes, por las personas que asistían al hospital, y muchas veces también el ferrocarrilero no era una persona amable, era una persona por diversas razones un poco agresiva, pero comprendíamos su problema, su necesidad ,sobre todo cuando venía de fuera de la Ciudad de México, que se alejaba de la familia, que se alejaba del medio, que se alejaba de la comida y de tantas actividades, pero esa era nuestra obligación :comprender a los pacientes, entenderlos.

PJL: En el inicio le había planteado algunas preguntas: donde nació, dónde estudió desde la primaria, la preparatoria y todo eso

GFO: Yo ya les compartí que empecé la universidad en la preparatoria, me titulé como médico en la Universidad Nacional Autónoma de México, luego estuve dos años o un poco más de dos años en Estados Unidos, preparándome en Administración de hospitales, razón por la que llegué yo al Hospital Colonia, pero, además me ha gustado mucho la Historia de la Medicina. Tengo también el doctorado en Historia y por eso me he dedicado a investigar, a estudiar la historia de los hospitales, pero sí, repito, sería muy interesante conocer toda la historia de los hospitales, toda la historia médica que tuvieron los trabajadores de los ferrocarriles, esas son mis palabras. Agradecimientos recíprocos.